El Real Oviedo hace tiempo que quiere que la temporada regular se acabe y comience de verdad lo bueno, el todo o nada. Algo para lo que en realidad parece que a pesar de recuperar sensaciones no parecen muy preparados. Y quiero que se entienda bien esto. Ante el Marino se comprobó una vez más que el equipo no disfruta sobre el campo. Son futbolistas que no disfrutan jugando al fútbol o al menos no lo parece. Siempre da la sensación de que hay más que perder que ganar en cada jugada y aunque el equipo ha ganado en oficio y en saber competir, aún no disfruta.
En mi opinión no debe estar reñido el disfrutar jugando con la tensión de que solo vale la victoria. Es evidente que si ganas disfrutas, pero este equipo cada vez que logra una victoria da más una sensación de alivio que de satisfacción. Y esa es la losa que pesa sobre el escudo carbayón. El ascender a Segunda (recordad que este año va a pasar) será un alivio, un obstáculo menos para regresar al fútbol profesional, no una fiesta o un premio.
Todo parece muy fácil desde fuera, pero realmente todos tenemos que ayudar a que la fase de ascenso se transforme en la fiesta de eso, del ascenso. Ahora no vale de nada echar de menos puestos, jugadores, entrenadores o estilo. Ahora lo único que vale es apoyar, animar y procurar disfrutar.
Que cada uno disfrute en su parcela, los jugadores en el cesped y los aficionados en las gradas. Yo mientras tanto os prometo que disfrutaré narrando cada uno de los goles que marque el Real Oviedo como he hecho hasta ahora.
#ahoraOviedoahora
No hay comentarios:
Publicar un comentario