lunes, 6 de mayo de 2013

Necesita mejorar

Mala idea cuajar un partido tan decepcionante pocas jornadas antes de encarar una fase de ascenso que hacía años que se resistía. La imagen del equipo no gustó a casi nadie y aunque a la afición del Real Oviedo no le hacen falta motivos futbolísticos para engancharse y llenar el Tartiere durante el 'playoff', no estaría mal que los portadores de las elásticas azules brindasen un buen partido a sus seguidores o por lo menos lo intentasen. Y digo que lo intentasen porque en ocasiones parece que ni eso hacen.

El aficionado al fútbol quiere siempre que su equipo gane (o casi siempre), pero quiere aún más que su equipo se deje la vida por lograr la victoria, y quizás en el Carlos Tartiere esa consigna se multiplica por dos. Cuando un jugador pelea todos los balones como si fuese el último minuto el público lo agradece y lo disfruta. Con el Real Oviedo esta temporada parece que sólo se disfruta con unos pocos jugadores.

Ante el Coruxo, Manu Busto sufrió esa relación con la grada. El cántabro paradójicamente fue el mejor en la primera mitad, pero sus lanzamientos de faltas y su en ocasiones falta de intención en la pugna por algunos balones no gustaron al respetable del Tartiere. Por contra, Iker Alegre silbado en otras ocasiones fue despedido por la grada con aplausos cuando Carlos Granero decidió sustituirlo.

Este hecho demuestra que si el futbolista se esfuerza aunque no obtenga el resultado deseado el público se lo agradecerá y demuestra también que en el Real Oviedo siempre se exige un poco más.

Por eso, ante un equipo como el Coruxo, sin nada que jugarse salvo la honra de no salir derrotado de un campo como el Tartiere, parece poco premio haber generado tres ocasiones claras de gol.

Si el rival hace un trabajo específico sobre Diego Cervero, el equipo se atasca. El delantero azul tiene recursos para ser eficaz lejos de la portería, pero no es su lado fuerte. Tan sólo un centro de Xavi Moré en la segunda mitad fue rematado por el goleador asturiano que por pocos centímetros no acabó en gol.

Parece peligroso que si el jugador que más aporta al equipo es defendido y frenado por el rival el Real Oviedo no tenga más armas.

No obstante, no hacer un buen partido contra el Coruxo no deja de ser una anécdota teniendo en cuenta que el equipo se aseguró participar en la fase de ascenso, escuece haber perdido la tercera plaza cuando podías luchar por la segunda, pero eso ya no tiene vuelta atrás. Ahora en las dos jornadas restantes no queda más remedio que volver a intentar darlo todo para acabar la temporada con la mejor imagen posible y que haga que el 'playoff' se dispute con mayor confianza.

Sabemos que el Tartiere va a responder en fase de ascenso, sólo falta que los jugadores hagan lo propio en el terreno de juego, este bien o mal el césped.


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