Siempre se genera un debate en cuanto al estilo de juego de ciertos equipos. Ser ultradefensivo es tan lícito como ir a por el partido desde el inicio o abusar de la posesión... Pero para el espectáculo es nefasto. Y eso fue lo que pasó anoche en el Carlos Tartiere. 120 minutos en los que el AE Prat aburrió a las piedras y a los más de 6.000 aficionados presentes en las gradas del municipal ovetense.
Los catalanes no hicieron méritos para llevarse el partido y tan sólo un mano a mano evitado por Dani Barrio fue lo más peligroso.
El Oviedo no estuvo cómodo en todo el partido. Dominaban los azules y tocaban intentando desmantelar la tela de araña tejida por los catalanes. Durante la primera parte con insistencia por la banda derecha donde Javi Casares sigue siendo el jugador más en forma y que incluso estrelló un lanzamiento en la madera. La pareja formada por Aitor Sanz y Pascual con Cerrajería en la media punta dio estabilidad al centro del campo, pero un irreconocible Aitor en este inicio de temporada erraba en todos sus envíos.
Se llegaba al final del tiempo reglamentario y Sarriugarte daba entrada a Manu Busto, Cervero y Jandro para intentar anotar el gol que evitase la prórroga pero ni con esas.
Ya en el tiempo extra el único color sobre el campo fue el azul, los disparos lejanos de Pascual a punto estuvieron de colarse en la portería, pero no fue así y se tuvo que llegar a la lotería de los penaltis.
Dani Barrio volvía a ser determinante pero sus compañeros no ayudaron al meta asturiano al errar hasta en cuatro lanzamientos.
Débil Oviedo ante uno de los equipos más defensivos que han pasado por el Tartiere y que jamás debería haberse marchado de tierras asturianas clasificado para la siguiente ronda. El fútbol tiene estas cosas y quizás lo único positivo es que ahora los jugadores azules solo tendrán que centrarse en una competición en la que no vale otra cosa que estar entre los cuatro primeros.
PD: La nota negativa la puso el jugador del Prat, Fran Vila, que ya con el partido concluido y apenas aficionados en las gradas mostró una senyera con intención de provocar y faltar al respeto a los presentes. Lo que no sabe el jugador catalán es que en Asturias las banderas no ofenden porque no habrá estandarte que se luzca más en todo el mundo que la bandera asturiana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario