Igual que ocurrió hace 4 meses cuando el Real Oviedo caía en tierras madrileñas ante la Unión Deportiva San Sebastián de los Reyes en la última jornada de liga, ayer se aparecieron los fantasmas del pasado al conjunto de Félix Sarriugarte.
Lo que en las jornadas anteriores había sido muy positivo como la seriedad en defensa se convirtió en debilidad en un equipo que sabe sufrir y recuperarse pero que en la tarde de ayer volvió a pagar caros sus errores.
Los ovetenses se dejaron dominar territorialmente en la primera parte y el conjunto local lo aprovechó para adelantarse tras un fallo en la zaga azul. La seriedad en la colocación y la contundencia en el despeje de días anteriores de Mantovani y Baquero se desvaneció en instantes. Owona desbordado en la banda derecha tampoco contribuyó a la solidez que se espera del Real Oviedo. En ataque los de Sarriugarte dependían en exceso de la calidad de Javi Casares aunque fue un pase al hueco de Manu Busto el que dejaba solo a Diego Cervero ante Miguel Ángel. El delantero asturiano con la bravura que le caracteriza anotó su gol número cien en partido oficial con la camiseta azul y hacía así el tanto de la igualada.
Poco duró la alegría en la parroquia oviedista cuando dos minutos más tarde Gibanel sólo dentro del área hacía el segundo para los suyos.
El Oviedo supo sufrir y luchar hasta el último instante de la primera mitad cuando un centro medido de Manu Busto nuevamente era cabeceado por el recién llegado Galder Cerrajería para anotar el gol del empate.
La segunda parte fue un espejísmo de la primera. Sosa y sin ritmo, ninguno de los dos equipos llegaba con claridad al área contraria. Lo intentaba el Oviedo pero la defensa 'Sansera' hacía caer una y otra vez a los delanteros azules en fuera de juego.
Pero, una vez más en un partido que estaba condenado al empate, un penalty señalado por el colegiado Ripoll Solano sentenciaba al Oviedo que vuelve a saborear la derrota en el Nuevo Matapiñonera.
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