
Desde que alcanzasen la final de la Liga de Campeones en la temporada 2005/2006, parece que los 'Gunners', no levantan cabeza. Bueno, en realidad no lo parece, la verdad es que lo es.
Este domingo volvieron a demostrar, con su derrota por 2-0 ante el Chelsea en Stamford Bridge, que por mucho Wenger que entrene o mucho Fábregas que seas, el Arsenal no está a la altura en la Premier, al menos, de Chelsea y Manchester United.
La liga inglesa también se convierte en una competición de dos con los 'blues' y los 'diablos rojos', al igual que, la Liga BBVA (Barça y Madrid) o la Bundesliga (Bayern de Múnich y Bayer Leverkusen). Se libra el calcio donde salvo catástrofe, el 'scudetto' será para el Inter.
Pero, si hay un jugador que padece en sus carnes los males del Arsenal ese es Cesc Fábregas. Su nombre suena en todas las quinielas al llegar el verano, y su entrenador Arsène Wenger confía en crear el equipo en torno a su figura. Sin embargo, la ausencia de títulos y de garantías en torno al equipo sitúan al español cada vez más lejos de la Premier y más cerca de España.
Cesc le puede tener mucho cariño al Arsenal, pero no lo suficiente como para llevar, todos los días, el peso de un equipo que actualmente no alcanza ni siquiera de lejos una final de algún torneo.
El centrocampista del Arsenal que incluso tiene difícil ser titular en la selección española tiene a día de hoy sus horas contadas con el club inglés y debe ser consciente de lo que le puede pasar si se queda alguna temporada más en los 'gunners'.
Ahora se anuncia, sin ser oficial por parte del club catalán, ya que estaría incurriendo en una ilegalidad, que el jugador ya tiene un acuerdo verbal con el Barcelona. Esto nos lleva a pensar si le pasará a los culés como le ha ocurrido a su eterno rival en los últimos años, que por anunciar las cosas demasiado pronto se revalorizan.Además, otra cosa que recuerda al conjunto blanco es la última moda del Real Madrid de recuperar a jugadores formados por ellos mismos, a precios, en varias ocasiones, desorbitados.
Veremos ahora como se aprovecha el Arsenal, si es que lo hace y como Arsene Wenger y Joan Laporta manejan la situación, en lo que pretende ser el último golpe de efecto del mandatario azulgrana antes de las elecciones a la presidencia del Barça que se celebrarán el próximo 13 de junio.
Lo del Arsenal es siempre lo mismo, qué si mira que bien juegan, qué como la tocan, qué hacen buen fútbol...pero a la hora de la verdad no consiguen nada y son más bien blanditos. Por eso no me extraña que Cesc se vaya del Arsenal.
ResponderEliminarRespecto a anunciarlo antes de tenerlo deberían de aprender de los errores que cometió en su día Ramón Calderón y que le costaron más de un desembolso innecesario, pero Laporta quiere pasar a la historia, aunque no sabe que ya lo ha hecho, pero no como le gustaría.