El primer equipo del Real Oviedo vivió ayer una noche que recordarán siempre. Si la temporada pasada fue la presencia del Athletic Club la que llevo a que el Tartiere prácticamente se llenase el 11 de noviembre de 2012 fue el sentimiento oviedista. Pocos de los futbolistas sobre el terreno de juego al menos por parte del Real Oviedo vivirán algo parecido alguna vez. Y quizás eso fue lo que en la primera parte impidió que el equipo se acercase con peligro al marco defendido por Rubén. Tan sólo una jugada aislada en la que un mal disparo de Aitor Sanz se convirtió en un buen pase para Cervero que no pudo batir al meta madridista en su salida.En la segunda mitad salió más decidido el segundo filial del Real Madrid pero fue justo eso lo que aprovechó el Real Oviedo para dar un pasito al frente y empezar a asediar la portería madridista. Sin embargo, parece inexplicable que se pudiesen fallar tantas oportunidades. Incluso el "run-run" en la grada de algo visto en tantas ocasiones en el Tartiere cuando perdonas y acabas pagándolo. Pero ayer todo estaba del lado azul, incluso la suerte que otras veces se ausenta del feudo carbayón.
Un gran Xavi Moré (el mejor del partido) puso un centro perfecto a Iker Alegre que remata horrible pero con la fortuna de que la pelota llega a colarse en la portería de Rubén.
Jandrín y el propio Iker Alegre dispusieron de ocasiones claras para aumentar la renta pero incomprensiblemente enviaron fuera. Menos mal, que en la portería del Real Oviedo está un incomensurable Dani Barrio. El guardameta está en un estado de forma espectacular y volvió a salvar a su equipo con paradas de mérito.
De la parte extradeportiva poco se puede decir más de 20.000 espectadores en Segunda B superando incluso el encuentro entre el Mallorca y el FC Barcelona... No hace falta decir nada más. La marcha por desgracia no pude seguirla pero si pude ver como el Real Oviedo subió una marcha para llevarse los tres puntos.
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