domingo, 6 de febrero de 2011

Un país anti-Cristiano

Nos encontramos en un país en el que se permite la expresión de cualquier religión, y sin embargo, poco a poco, cada 15 días hay una ciudad de España que expresa su anti-Cristianismo...

La última fue Pamplona...

No, no hablo de religión, aunque para algunos el fútbol bien podría serlo. De lo que hablo es de la animadversión que provoca el actual número siete del Real Madrid.


Cristiano Ronaldo en un
momento de desesperación
El conjunto blanco se enfrentó a Osasuna y se dejó tres puntos en un partido en el que siempre estuvo a remolque y con un ambiente, el de la grada osasunista, que comenzó increpando a su propio equipo y que acabó celebrando los puntos obtenidos ante el Real Madrid y que probablemente sean los más insuficientes (dependiendo de lo que haga contra otros equipos) para un club que lucha por otros objetivos.

La anterior aparición de las muestras anti-cristianas y anti-madridistas tuvo lugar en la Copa del Rey... En las gradas del Sánchez Pizjuán. La afición sevillista se mostró ejemplar durante todo el encuentro, salvo la excepción de unos estúpidos, a pesar del calentamiento previo (según algunos) con el vídeo editado desde el club hispalense.


Ciudades como Gijón, Almería, Barcelona o Levante ya han dado cuenta de su anticristianismo. Algunos mencionan que la gente se ceba con el portugués por la envidia que provoca, aunque otros se inclinan o nos inclinamos más, por la actitud negativa que profesa allá por donde va.

Y me explico. Para mi el Real Madrid siempre ha sido un club señorial, un equipo elegante y por tanto uno de los mejores del mundo, difícil de ganar y sobre todo, un equipo que difícilmente se rinde. Pues bien, la actitud de Cristiano Ronaldo como deportista es innegable, pero sus gestos estropean ese porcentaje de lucha y entrega (en ataque) del futbolista.

Sinceramente, si en un equipo de alevines, hay un jugador muy bueno y se comporta como Cristiano Ronaldo yo no diría que va por buen camino...

No obstante, desde mi punto de vista, lo que hace CR7 pueda ser considerado como uno de los mejores jugadores del mundo también se lo da su actitud prepotente y chulesca que le obliga a superarse e intentar ser mejor jugador, ¿pero a qué precio? ¿siendo persona non grata en toda España? Si hasta el Bernabéu al principio de la temporada recriminó al portugués alguna de sus acciones egoistas y de desprecio hacia sus compañeros.

Cristiano Ronaldo en un momento
del encuentro entre Osasuna y Real Madrid.
Fuente: Qué!
En fin, que por lo menos ahora el número siete del Real Madrid puede estar tranquilo unos días, ya que juegan tres partidos en casa consecutivos (porque la semana que viene juega contra el Espanyol). Y ya veremos que pasa cuando tenga que jugar en Lyon y cuatro días después en A Coruña.


PD: Ni que decir tiene la "Mou-nía" que se tiene también en muchos campos de España, pero eso probablemente en próximos capítulos.

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