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lunes, 18 de noviembre de 2013

El juego de Pacheta no sirve para ganar al 'Compos'

Saca el portero o balón largo desde la defensa, el delantero lejos del área intenta cabecear para el segundo punta o el media punta llegando desde atrás. Jugada que hemos visto en varias ocasiones, con diferentes entrenadores, y distintas temporadas y que desde mi humilde opinión no genera tan buen resultado como pudiera parecer. Aleja los balones del área propia sí, pero poco más. Y se espera algo más de un equipo llamado a ser campeón de grupo, sea el equipo que sea.

Creo que la forma de ser un buen equipo es que cada uno haga lo que sabe hacer. Si la defensa no sabe salir con la pelota controlada desde atrás que no lo haga. Si los extremos sólo saben centrar pues que centren, etc, etc.

El Real Oviedo del Carlos Tartiere ha caído en la monotonía, es un equipo lineal, sin factor sorpresa y así los rivales están muy cómodos. Sin aportar los otros equipos casi nada (no es el caso del Compostela) viven tranquilos los partidos y a poco que consigan generar sacan un fruto excesivo de su visita a Oviedo. En el conjunto gallego, sin embargo, lo que sorprende es que aún no haya ganado fuera de casa en toda la temporada. Pero, el fútbol tiene estas cosas.

Dice Granero que una victoria en casa ayudaría a arreglar toda la situación vivida actualmente, creo que no sólo una victoria. De haber ganado al Compostela en el minuto 93 habiendo hecho el partido que se hizo se habrían logrado tres puntos que en mayo nadie recordaría como se consiguieron, pero no habrían calmado el ánimo de esa tarde. El espectador que va al campo de fútbol va a ese partido, no va con la calculadora ni analizando todo lo anterior. Es como el espectador que va a al cine a ver una película de un actor concreto, no va pensando en toda la filmografía del actor, se centra en esa proyección en concreto. Pues en el fútbol ocurre parecido, el aficionado que acudió al Tartiere quería ver un partido en el que su equipo gane, pero si es de buenas formas, mejor. Por eso cuando no ve buenas formas y eso suele conllevar a no ver victoria, el aficionado se molesta.

Sigo pensando que el empate ante el Noja hizo más daño del presumible para ser el primer partido de la temporada en casa. Aquel día se jugó un buen partido en el que un saque de esquina mal defendido hizo que el Oviedo perdiese. Ahora bien, si alguien tiene que dar con la tecla de los resultados en casa es el técnico del Real Oviedo, con tranquilidad y paciencia seguramente los resultados sean mejores, pero va a terminar la primera vuelta en casa y sólo se han logrado dos victorias, lo que indica que el tiempo pasa demasiado deprisa y el margen se acorta.

Pero, en lo que si que coincidimos todos es que los que silban, muestran pañuelos o protestan también quieren que le vaya bien al Real Oviedo (no concibo lo contrario, seré un iluso). Como siempre digo estos son en este momento los jugadores que representan al Real Oviedo así que no queda otra que esperar de ellos lo mejor para lograr el ascenso.

Aún queda mucho y la tortilla se puede voltear enseguida. El camino hacia el ascenso es duro y difícil, pero juntos lo conseguiremos. ¡Hala Oviedo!

lunes, 10 de junio de 2013

Aún hay tiempo

No tenía pensado escribir tras la derrota sufrida en el Tartiere. Pero poco a poco me he ido convenciendo de que hay algo que envuelve al Oviedismo que hace que no sé pueda dar nada por sentado nunca. No debemos tomarnos el partido de ida como un KO técnico si no como un golpe fuerte del que hay posibilidades de levantarse y revolverse.
Si una cosa quedó clara es que los gladiadores azules se dejaron todo en el césped del coliseo oviedista y que si cayeron derrotados quizás es porque no dieron para más. Pero lucharon, sufrieron, corrieron y trabajaron por intentar lograr no perder y quizás en fases del encuentro lo merecieron, aunque frente a ellos se alzaba un púgil difícil de derribar.
El combate aún no ha terminado, y aunque el gladiador oviedista está tendido en la arena aún no ha dado su último golpe ni ha derramado su última gota de sudor para luchar por su objetivo.
Quedan 90 minutos (salvo el 1-2) para derribar al oponente, para asestarle un golpe tan duro como el que se vivió en el Tartiere, para demostrar quien no se rinde jamás y para que el sueño continúe. No será fácil, nadie dijo que lo fuera, pero con el apoyo de cientos de miles de incansables aficionados todo es posible. Y si digo cientos de miles porque aunque unos pocos menos son los que acuden al coliseo otros tantos apoyan desde donde se encuentran a sus valientes luchadores.
El combate no ha terminado, se ha perdido una de las batallas, pero queda mucha guerra por dar. Hay que ganar, no querer marcar el segundo antes del primero. Sólo pensar en ganar. Es evidente que el 0-1 no vale pero es por donde hay que empezar. Los gladiadores del Real Oviedo son capaces de ello, en frente tendrán posiblemente el mejor equipo al que se han enfrentado esta temporada, pero precisamente ante las adversidades es cuando estos jugadores crecen y se superan.
Seguimos confiando en vosotros, sois el Real Oviedo y aún es posible. Ahora más que nunca #volveremos.

lunes, 27 de mayo de 2013

El jugador número 12

Normalmente las comparaciones son odiosas, pero el ambiente vivido en el Carlos Tartiere en el partido frente el Albacete, bien podría parecerse al de otras ligas como la inglesa, la italiana o la alemana. Y digo esto porque la española cada vez deja más que desear en cuanto a animación y ambiente de fútbol se refiere.

La afición del Real Oviedo está claro que es su activo más valioso. Ni la cantera (que también), ni las instalaciones, ni nada más que su sentimiento. El que tienen miles y miles de personas, no solo ovetenses o asturianas. El objeto más preciado del oviedismo son sus almas.

Podrán decir que la presión del Tartiere puede con los jugadores locales, o que es muy exigente y que siempre quiere a su equipo en lo más alto, pero podríamos acortar la frase y dejarla solo en "siempre quiere a su equipo". Es evidente que todo el mundo quiere celebrar los éxitos deportivos de su equipo, pero la afición del Real Oviedo ha aprendido a aceptar su sitio, a disfrutar de los pequeños momentos y de los detalles. A saber que el sentimiento no entiende de categorías y que en el fútbol hay cosas que se olvidan muy rápido y otras, como los colores, que perduran para siempre.

La ciudad respiraba fútbol y el color azul vestía las calles, los edificios y hasta las fuentes. El único pero es que el campo no estuviese del todo lleno, pero los que estuvieron disfrutaron, animaron y gritaron por su equipo, por su sentimiento, por su Oviedo.

Sigo pensando, y después del ambiente ante el Albacete que jugar en casa la vuelta es una ventaja, pero eso ya es otra historia, como a la que esperan pasar los jugadores que forman la primera plantilla de el Real Oviedo de esta temporada y como esa historia a la que ya ha pasado la afición del club carbayón.

He dicho al inicio que quizás el ambiente del Tartiere ayer se pueda parecer a ambientes de otras ligas diferentes a la española, se me olvidaba que hay un lugar en España donde acostumbran a vivir algo parecido y bastante a menudo y es en Bilbao.

No sé si la del Real Oviedo será la mejor afición del mundo, o si realmente eso se puede medir, lo que sí sé es que soy un privilegiado por haber podido vivir en directo y por haber podido contar uno de los mejores momentos de su historia. #Estamosvolviendo #Esteañosí

domingo, 19 de mayo de 2013

Factor campo


Mucho se ha hablado en las últimas semanas (desde que el Real Oviedo certificó su presencia en la fase de ascenso) sobre la preferencia de jugar la vuelta en casa o fuera. Como esto no deja de ser un blog de opinión, os voy a dar la mía.

Soy de la idea de que el factor campo tiene es algo importante y positivo para un equipo y me cuesta compartir la opinión de los que prefieren disputar la vuelta fuera.

El Carlos Tartiere sólo ha visto una derrota esta temporada, fue contra un primero como el Tenerife, pero el campo oviedista da garantías al equipo.

Está claro que al equipo se le pide ganar partidos en casa y no perderlos fuera. Con esa premisa da igual el orden en el que se jueguen los partidos, pero la nube pesimista que flota sobre el oviedismo hace pensar en que la vuelta en casa puede ser una losa en lugar de una ventaja.

El rechazo a la vuelta en casa se basa en un mal partido de ida, en el que la presión de tener que ganar y ante más de 25.000 aficionados pueda pesar. Pero, siempre siendo pesimista de cara a la ida. Pero el Carlos Tartiere durante el ‘playoff’ no entiende de pitos, ni reproches, la grada azul solo piensa en fiesta, en animar a su equipo en llevarlo en volandas, tanto si hay que remontar un resultado adverso como si hay que sentenciar la eliminatoria. Ahora al Real Oviedo le tocará jugar contra Bilbao Athletic, Levante B o Albacete, de esos tres campos dos, presumiblemente, serán de primera y no presentarán una gran entrada local, mientras que el Carlos Belmonte que en otro tiempo también fue un campo de primera tendrá mayor presión local.

En mi opinión el Real Oviedo tiene que demostrar que es equipo de Segunda contra quien sea donde sea, sólo pido una cosa: Ya que este es el año del ascenso, por favor, que sea en casa.

domingo, 21 de abril de 2013

Envidia sana en el Tartiere

No sé si alguien más la sintió en el Carlos Tartiere durante el encuentro entre el Real Oviedo y el Tenerife, pero para mí un cierto aire de espejo en el que mirarse deportivamente es lo que transmitía el conjunto canario.

Los de Cervera no hicieron un buen partido, no fueron superiores, pero ganaron el partido con destellos. Dos chispazos de equipo campeón, de líder sólido y de inercia ganadora y eso es a lo que yo le tengo envidia. En muchas ocasiones he comentado que me gustaría que el Oviedo transmitiese seguridad y solvencia en sus encuentros, algo que hasta ahora apenas he visto.

Cierto es que al Oviedo nadie se lo pone fácil y que tiene que sufrir en todos los partidos para sacarlos adelante, pero el Tenerife, por ejemplo, no transmite sensación de sufrir. Transmite otras sensaciones, al menos a mí, y como son percibidas subjetivamente, vosotros podréis tener las vuestras.

La derrota del Real Oviedo hay que leerla de forma positiva o al menos esforzarse en hacerlo así, porque quedan cuatro partidos y hay que asegurarse un playoff largo o corto pero que hasta el final sea posible. Porque seguimos creyendo.

El Real Oviedo tiene en el Tartiere un fortín que si no se cometen errores extraños debería ser seguro para el playoff. El talón de Aquiles está siendo salir de Asturias, eso lo tendrá que hacer el equipo de Granero en la fase de ascenso, dónde marcar será muy importante. Fuera de casa el conjunto azul ha marcado en todas las salidas a excepción de tres, un empate a cero goles en Ourense, derrota en Leganés y empate también a cero en Guijuelo, sinónimo de que el Oviedo puede perforar metas rivales lejos de Asturias.

Alguno pensará que yo ya me centro en playoff antes de tiempo, pero es que es el consuelo que me queda. El primer puesto está imposible y pensar en llegar con garantías a la ansiada fase de ascenso es lo que toca, el jugador número doce del Carlos Tartiere hará el resto.
Seguimos creyendo, #esteañosí.

lunes, 8 de abril de 2013

Espejismo en la fiesta azul

Si en la jornada anterior la mala suerte (con forma de árbitro) aparecía en el encuentro del Real Oviedo, en el partido frente al Atlético B la que apareció fue la buena. Mantovani pudo ser expulsado al inicio del partido y además el árbitro no ve un penalti de Baquero sobre Iván aún con 0-0. Por eso quejarse de los arbitrajes no merece la pena. Lo que si la merece es valorar el juego del equipo, la actitud y también el resultado.

La victoria ante el Atlético de Madrid B fue la primera en la que el conjunto de Granero logró dejar la portería a cero. Buena noticia después de que en los anteriores encuentros los rivales lograsen marcar a uno de los equipos menos goleados de la categoría.
A pesar de todo, en esta ocasión fue más por demérito del rival que aunque jugó bien al fútbol y lo intentó con contras peligrosas no tiró a puerta y Orlando Quintana tan sólo ha realizado una parada desde que está en el Oviedo y fue en Leganés.

Ahora recuerdo una frase de Félix Sarriugarte que decía "parece que siempre nos falta algo". Sinceramente, creo que sigue faltando. Ante el conjunto rojiblanco se logró una victoria de pegada y suerte. A mi aún me falta una de autoridad, de superioridad y de dominio de la situación de principio a fin. Me gustaría disfrutar de un partido en el que no pueda ganar cualquiera. En el que el Real Oviedo asuma los galones que otros equipos saben que tiene. El escudo no gana partidos, eso lo sabemos, pero vestir ese escudo tiene que significar que eres superior al rival. A mi me falta eso. No sé a vosotros, pero yo creo que si como todo el mundo dice la del Oviedo es una gran plantilla, con buenos jugadores es normal pedirle algo más.

A mi me pareció un espejismo peligroso la victoria ante el Atlético que además deja cinco jugadores apercibidos de sanción para enfrentarse al Guijuelo, lo que supone que si Cervero, Baquero, Cantero, Álvaro o Aitor Sanz ven una cartulina amarilla no podrán jugar el importante partido en el Tartiere ante el líder, el Tenerife.

No obstante, sigo confiando en que #esteañosí, pero a estas alturas me veo en condiciones de pedir aún más, un poquito más.

domingo, 24 de marzo de 2013

Una hora para espabilar

Volvió el Oviedo a regalarle una hora al Zamora y volvieron los fantasmas al Carlos Tartiere.
Granero presentó, en su primer partido como inquilino del banquillo en un partido en casa, una propuesta de fútbol arriesgada con la defensa adelantada y los laterales tratando de llegar a la línea de fondo. Algo que aprovechó a la perfección el Zamora al menos durante los primeros cuarenta y cinco minutos y el inicio de la segunda mitad.

Parece que el trabajo psicológico será algo importante de aquí al final de temporada e incluso en el hipotético 'playoff' (aunque yo creo que no será hipotético y será real). Pero al mismo tiempo el equipo subo sobreponerse por sus propios méritos. Cuando parecía que los azules estaban totalmente 'KO' frente a los zamoranos llegó el tanto de Manu Busto tras una magistral asistencia de Diego Cervero.

Le hacía falta al equipo asustar al Zamora y lo hizo de la mejor forma posible con un arreón de cinco minutos en los que consiguió empatar el partido. La psicología cambió de bando y el subidón azul se transformó en un tercer tanto de nuevo logrado por Cervero que ya suma 16 esta temporada.
La conclusión es que aún le falta algo al equipo, pero se nota una transformación. Parece que todos los jugadores van a ser importantes de aquí al final. Ante el Zamora los 14 que jugaron tuvieron tiempo y oportunidad de reivindicarse y demostrar que pueden aportar cosas. Algunos lo aprevecharon mejor y otros peor, pero crece la competitividad en el equipo y eso puede ser un plus de cara a las últimas ocho jornadas.

Esta semana hay poco tiempo para la reflexión porque ya enseguida llega otro partido adelantado al jueves.
En estos días habrá que trabajar en recuperar jugadores como Aitor Sanz o Xavi Moré que seguro serán importantes en el final, pero tampoco está mal encontrar que otros como Señé o Iván Rubio pueden ser valiosos para el equipo.

Estos son los jugadores que hay en el Real Oviedo y a estos es a los que hay que apoyar de aquí al fnal. Con estos se logrará el ascenso a Segunda. Lejos de nombres o roles, lo importante es el escudo. ¡Hala Oviedo!

domingo, 10 de marzo de 2013

Todos a una…


La fe no la pierdo y me niego a que este año no sea el año. No quiero ni pensar que otra vez el Oviedo se queda fuera. Confío en que se jugará el playoff y se ascenderá pero aún creo que este equipo puede dar más o al menos esa es mi impresión.
Confío en Diego Cervero. Espero más de Aitor Sanz porque sé que es capaz de dar más en el centro del campo, con garra, veteranía y calidad. Quiero más de Cerrajería porque ha demostrado que llega bien desde atrás y aporta goles y lucha. Confío en que Héctor Simón marque la diferencia en el centro del campo, en el último pase y balones parados. Quiero volver a ver a Xavi Moré dejando sentados a rivales. Me gustaría que Casares levantase la cabeza más a menudo y combinase con sus compañeros, espero que Iker Alegre corra la banda izquierda con velocidad y ataque los balones con decisión. Quiero que Mantovani y Baquero sean un cerrojo y que Dani Barrio despeje la pelota lejos del área. Me gustaría ver doblar la banda izquierda a Cantero o Álvaro y la derecha a David u Owona. Quiero goles de Pepe Díaz, de Fran Sol y de Señé y me gustaría saber de qué juega Iván Rubio e incluso ver como para Orlando Quintana y sobre todo, me gustaría ver al mejor Manu Busto.
Quiero ver al mejor Oviedo y aún hay tiempo para que lo demuestre y lo pueda hacer. Estos son los que tienen que lograr el objetivo y en estos es en los que me toca confiar pero también a los que les tengo que pedir el máximo.
Me gustaría que los partidos del Oviedo acabasen siendo un agobio para el rival. Un asedio constante cuando debe hacerse y no relajarse cuando se logra un gol.
Quedan diez jornadas, diez partidos para soñar, para luchar, para valientes y para no dejar de sumar.
Yo confío. #esteañosí. ¡Hala Oviedo!

domingo, 24 de febrero de 2013

Llegó la remontada

El Rayo Vallecano B puede presumir esta temporada de ser el equipo que ha cortado las rachas negativas del Real Oviedo (aunque una de ellas en realidad lo podía ser menos). En la primera vuelta fueron los rayistas los que al perder en el minuto 90 con un gol de Cerrajería sufrieron que el Real Oviedo rompiese la racha de meses sin ganar lejos de Asturias.

Ahora una vuelta después el Real Oviedo sufría un dato que le costaba superar, el reponerse a un gol rival. Hasta el encuentro ante el filial vallecano el equipo carbayón no había ganado ningún partido que había empezado perdiendo en esta temporada y llevaba sin remontar un encuentro desde el 18 de septiembre de 2011. Ahora ya podemos olvidarnos de ese dato. El Oviedo supo remontar un gol tempranero y logró lo que mereció. Vencer.

Quizás no se está siendo justo con las criticas y es que es difícil poner el punto de mira en el culpable de que un estadio que es capaz de acoger más de 30.000 espectadores tenga un césped inexistente. Los jugadores sufren para jugar al fútbol y ninguno puede demostrar sus mejores cualidades. Es difícil juzgar el estado de forma de unos y otros o sus condiciones futbolísticas y hasta físicas. Se puede juzgar el esfuerzo y en el Carlos Tartiere lo están teniendo. Las últimas tres jornadas, Salamanca, CD Marino y Rayo el Real Oviedo ha merecido un mejor resultado del obtenido, pero como dije en 'posts' anteriores a este equipo no le basta con merecerlo.

Cualquier puesto que te de opción a disputar un play-off de ascenso te permite ascender, pero el que más facilidades te da es el primer puesto. Esto es así, a partir de ahí todo lo demás se sabrá cuando pase. De momento el equipo ha vuelto al segundo puesto y parece mucho premio para las condiciones del campo en el que actúa como local.

Están sabiendo sacar rendimiento a un campo que no debería existir y que tendría que ser la principal prioridad de todos. No voy a pedir la dimisión de ningún trabajador cuando doy por hecho que se esfuerza en hacer bien su trabajo. Se lo que es que te echen de tu trabajo y me niego a pedir que eso le ocurra a otro. Así que seguiré fijando mi atención en algo que me sigue pareciendo denunciable.
¡Césped dimisión!

lunes, 11 de febrero de 2013

Césped negligente

Va siendo hora de buscar responsables y culpables de que el césped del Carlos Tartiere esté como está. Es una negligencia que tu propio césped esté lesionando a tus jugadores. El club está pagando a jugadores que saltan a realizar su trabajo en malas condiciones. Si alguien entiende de riesgos laborales, me temo que esto supone un riesgo para el trabajo de los futbolistas que al fin y al cabo son profesionales de este deporte.

Esa es mi primera valoración del partido disputado entre el Real Oviedo y el Salamanca. Un encuentro que el conjunto oviedista nunca mereció empatar y si ganar y que en lo psicológico sabe a derrota porque el capricho del fútbol impidió que los azules marcasen.

Bien es cierto, que el Salamanca fue de menos a más y el final del partido fue más suyo, pero el Real Oviedo hizo méritos de sobra para ganar con solvencia a un equipo de entidad suficiente para medir el empaque del conjunto carbayón.

Apenas se podía jugar al fútbol sobre el césped del Carlos Tartiere y el Oviedo en la primera mitad aprovechó la circunstancia para acercarse a la portería defendida por Raúl Moreno que fue el mejor de los suyos.

Incluso el equipo de Félix Sarriugarte tuvo oportunidades en la segunda parte dónde dos lanzamientos a los postes privaron al Oviedo del gol.

Ahora sólo queda ganar al Marino de Tenerife un rival que por clasificación debería ser asequible pero que para el Oviedo por tradición será un partido complicado (jugar contra los de la parte baja se le atraganta a los azules). Habrá cambios para enfrentarse a los canarios y estaremos muy pendientes de que Oviedo vemos ante el colista y por supuesto lo contaremos aquí.

lunes, 28 de enero de 2013

La mejor defensa es un buen ataque, ¿o era al revés?

El Real Oviedo se impuso por cuatro goles a cero a un rival de la zona baja de la tabla. Esa es la principal noticia. Contra los equipos que están en puestos de peligro los azules no suelen cuajar buenos encuentros y menos buenos resultados, pero esta vez no fue así. Los de Sarriugarte volvieron a luchar contra los elementos y las estadísticas y esta vez se impusieron de forma contundente al rival.
Parece mentira que con las condiciones que presenta el césped del Tartiere el equipo se haya acostumbrado tan bien a jugar en casa y sacar algo positivo de sus encuentros como local. 27 puntos de 33 posibles con 8 victorias y 3 empates y encajando tan solo dos tantos.
Pero si algo demuestra el Real Oviedo de las últimas jornadas es la unión del vestuario. Prueba de ello es que en el partido ante el 'Sanse' se unieron a la fiesta del gol los poco habituales. Álvaro, Cantero y Baquero se estrenaron como goleadores y tan solo cinco jugadores, más los tres nuevos faltan por marcar (sin contar los porteros).
Todos quieren participar de la fiesta del gol y todos quieren aportar para alcanzar al Tenerife en la lucha por el primer puesto aunque parece que el rival que viene con fuerza es el Leganés. Los madrileños no pierden desde que lo hiciesen en el Carlos Tartiere y eso ya fue el 28 de octubre.
Pero visto lo visto en los tres últimos partidos del Real Oviedo, en mi opinión el rival a batir es el conjunto de Sarriugarte. A pesar de haberse reforzado, los nuevos tienen caro entrar en el once y el nivel de la plantilla ha dado un salto de calidad con jugadores como Iker Alegre, Casares o Cerrajería en un gran estado de forma. Con Manu Busto recuperado, con grandes intervenciones de Dani Barrio, una gran zaga y el trabajo incansable de Diego Cervero.
El Oviedo ha impuesto esa autoridad tan demandada y lo ha hecho en el mejor momento. Ahora que tiemblen los demás que este es el año del Real Oviedo, este año sí (#esteañosi)

lunes, 14 de enero de 2013

Cancha de pasto

Pocas cosas ya se pueden mencionar en el inicio de 2013 sobre el los dos partidos disputados por el Real Oviedo. Uno el que le enfrentó al filial del Real Sporting en el Molinón y que intentamos olvidar cuanto antes y otro el disputado el pasado domingo en el Tartiere ante el Real Avilés.
Pero hay dos denominadores comunes en ambos encuentros y que me parece justo reseñar.
Si en el encuentro del Molinón el jugador del Real Oviedo recibió insultos desde una parte de la grada rojiblanca, no menos grave es que una parte de la afición del Carlos Tartiere desee la muerte de un futbolista. Son dos situaciones que no se deberían tolerar en un mundo civilizado, pero como bien me decían ayer en Twitter, cómo pretendemos que la población se comporte civilizadamente si los que gobiernan no son capaces de realizar su trabajo y encima se dedican a labores más oscuras y delictivas.
Sea como sea, deberíamos empezar a plantearnos soluciones. No sé puede educar a los niños que acuden a los campos, de esa forma. Pero tan grave es cuando en los partidos del fútbol base, padres, madres y demás familia se ceban también a insultar a árbitros, rivales, entrenadores y demás.

Por otra parte, el otro denominador común y preocupante también es el estado de los terrenos de juego. Si bien es cierto que el césped del Carlos Tartiere está mucho peor, el del Molinón parece que empieza a querer asemejarse a su vecino. Hace ya bastantes años el césped de los campos asturianos era el mejor de España, la situación de los dos equipos referentes del fútbol del Principado (y la crisis probablemente) han convertido sus canchas en 'campos de pasto'. El que me toca más de cerca, el césped del Tartiere es, me atrevería a decir (a falta de visitar todos los campos del grupo I), que es el peor. Tan sólo Miramar en sus peores días podría asemejarse, pero con la virtud de que el campo del Marino siempre se recupera.

He preferido centrarme este lunes en estos dos asuntos, espero vuestras críticas y comentarios.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Cosechando tres puntos

Plantar y recoger la cosecha es un trabajo muy laborioso, muy sufrido. Y eso es lo que le ocurre al Real Oviedo en su estadio.
El césped del Carlos Tartiere presenta un estado deplorable más similar al de una huerta que al de un campo de fútbol y al equipo no le queda más remedio que cosechar victorias. No las puede elaborar con buen juego sólo con trabajo de labranza. Tiene que ponerse el mono de trabajo en cada partido, correr en un terreno irregular donde lo difícil es mantenerse en pie y aún así se le exige buen juego.
Las exigencias del guión son altas, pero el decorado es malo y estropea jornada tras jornada la película.
El director de la obra es el más señalado por los espectadores, en ocasiones con razón, pero en otras los propios actores no son capaces de interpretar sus papeles. Vease el caso de Íker Alegre, un jugador al que no se le puede achacar que pelee, luche y trabaje, pero que en su papel de atacar la banda derecha es más bien nulo.
Si el reparto es bueno con Xavi Moré y Manu Busto la película suele tener un final feliz. Si los actores son retales o improvisados normalmente el final es más similar al de una de terror. Lo que no deja de ser sea cual sea el reparto es un 'thriller' psicológico que mantiene en tensión a todos los espectadores jornada tras jornada. Hasta los visitantes mexicanos que presenciaron el encuentro entre el Real Oviedo y el Getafe B sufrieron viendo a "su" equipo.
A Félix Sarriugarte, director de la gran película azul, no le gusta que sólo se vean las cosas que faltan y no se alaben las cosas positivas que tiene el equipo. Es normal por un lado, pero él mismo sabe que siempre le falta algo porque a él también le gustaría sufrir menos y disfrutar de un partido tranquilo y redondo.
La próxima jornada toca un hueso duro de roer como el Coruxo en su campo y con una distancia de un punto entre ambos. Será un nuevo enfrentamiento frente a uno de los de arriba donde por costumbre el Oviedo suele rendir mejor. ¿Será con final feliz?

lunes, 26 de noviembre de 2012

Cerrar, cerrar y volver a cerrar

"Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos. Tengo que aprender a cerrar los partidos."
Esto es lo que debería de escribir cada uno de los jugadores del Real Oviedo y el propio entrenador en la pizarra del Requexón.
Nuevamente una jornada más con todo de cara para lograr tres puntos el Oviedo suma uno pero con el sabor de haber perdido dos y encima en una jugada de listo por parte del rival. Son varios ya los empates que dejan el regusto en el aficionado de derrota y acaban pasando factura.
El encuentro frente al Guijuelo además dejo dos situaciones llamativas los pitos al cambio de Señé y los pitos al final del encuentro.
¿Responsables? Todos. No puede ser que se repitan errores como ante el Caudal o frente al Zamora una jornada más.
Aún así el Real Oviedo en esta ocasión jugó uno de los mejores partidos pero se desarmo en el tramo final. Presionó la salida de balón como nunca lo había hecho, maduró las jugadas y busco por las bandas a Iker Alegre ayudado por Álvaro en la izquierda y a Jandrin en la derecha.
Siguen pasando cosas raras en el Carlos Tartiere tan raras como la cartulina amarilla mostrada a Owona por perder tiempo en el minuto 6 y que además le supone la quinta amarilla y que le hará perderse el importante partido ante el Tenerife.
Un conjunto, el insular que vuelve a caer derrotado frente al Sporting B y que recibirá herido a un Real Oviedo a una distancia de 6 puntos entre el primer clasificado y el tercero. Porque aunque todo parezca negro en el conjunto oviedista hay que recordar que el equipo está clasificado en la tercera posición de la tabla.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El Oviedo sube una marcha

El primer equipo del Real Oviedo vivió ayer una noche que recordarán siempre. Si la temporada pasada fue la presencia del Athletic Club la que llevo a que el Tartiere prácticamente se llenase el 11 de noviembre de 2012 fue el sentimiento oviedista. Pocos de los futbolistas sobre el terreno de juego al menos por parte del Real Oviedo vivirán algo parecido alguna vez. Y quizás eso fue lo que en la primera parte impidió que el equipo se acercase con peligro al marco defendido por Rubén. Tan sólo una jugada aislada en la que un mal disparo de Aitor Sanz se convirtió en un buen pase para Cervero que no pudo batir al meta madridista en su salida.
En la segunda mitad salió más decidido el segundo filial del Real Madrid pero fue justo eso lo que aprovechó el Real Oviedo para dar un pasito al frente y empezar a asediar la portería madridista. Sin embargo, parece inexplicable que se pudiesen fallar tantas oportunidades. Incluso el "run-run" en la grada de algo visto en tantas ocasiones en el Tartiere cuando perdonas y acabas pagándolo. Pero ayer todo estaba del lado azul, incluso la suerte que otras veces se ausenta del feudo carbayón.
Un gran Xavi Moré (el mejor del partido) puso un centro perfecto a Iker Alegre que remata horrible pero con la fortuna de que la pelota llega a colarse en la portería de Rubén.
Jandrín y el propio Iker Alegre dispusieron de ocasiones claras para aumentar la renta pero incomprensiblemente enviaron fuera. Menos mal, que en la portería del Real Oviedo está un incomensurable Dani Barrio. El guardameta está en un estado de forma espectacular y volvió a salvar a su equipo con paradas de mérito.
De la parte extradeportiva poco se puede decir más de 20.000 espectadores en Segunda B superando incluso el encuentro entre el Mallorca y el FC Barcelona... No hace falta decir nada más. La marcha por desgracia no pude seguirla pero si pude ver como el Real Oviedo subió una marcha para llevarse los tres puntos.

lunes, 29 de octubre de 2012

Expulsión y cuenta nueva

Partido muy igualado el que se vivió en el Carlos Tartiere entre el Real Oviedo y el CD Leganés, por lo menos en su primera mitad. El conjunto visitante presionó y trato de salir a la contra y nuevamente Dani Barrio fue salvador para su equipo. El Oviedo quería la pelota y dominar la posesión. Arriba la presencia de Señé dio más velocidad y tanto Xavi Moré como Casares en las bandas lo intentaban aunque sin demasiada fortuna. Pero era el partido del mediapunta catalán. Su debut en partido oficial con el Real Oviedo le otorgaba unas ganas por encima del resto, se ofrecía a sus compañeros, peleaba y en el minuto 36 tuvo su premio. Gran jugada por la banda derecha entre Xavi Moré y Owona, balón para Señé y disparo con la izquierda que bate al meta Falcón. Finalizó mejor el Oviedo los primeros 45 minutos, pero los segundos fueron para el espectador un auténtico aburrimiento. Se disfrutó de dos tantos más pero el Leganés se convirtió en un muñeco al lado del Oviedo tras la expulsión de Carmona a los 30 segundos del inicio de la segunda parte. El conjunto de Sarriugarte volvió a marcar tras una jugada de Señé en la que la pelota es rechazada por la defensa llegando a Diego Cervero que bate con comodidad al meta pepinero. Y en la recta final de encuentro tras la entrada en el campo de Pascual y Óscar Martínez estos se alían para que un pase del riosellano acabe dejando solo delante de la portería al delantero gallego que lograba su primer tanto en la liga esta temporada.

Se mantiene el mejor arranque liguero del Real Oviedo en Segunda B y aunque el juego del equipo no es aplastante y abasallador frente a rivales teoricamente más débiles sigue sólido en su campo dónde aún no ha perdido. Lo mejor es que hay mucha competencia en cada puesto y eso mantiene la intensidad de los futbolistas. Lo peor sigue pareciendo la creación del equipo, le cuesta, aunque ayer tuvieron lugar las mejores jugadas de la temporada.

lunes, 15 de octubre de 2012

Pese al golazo, un punto

Tarde de frío y lluvia en el Tartiere,
aunque al inicio brillaba el sol
La tarde de ayer en el Carlos Tartiere es de esas en las que apetece quedarse en casa con manta y sintonizando la radio. Pero cuando se es del Real Oviedo hay que vivir partidos en días como el de ayer para sentir lo que se siente por este escudo.
6865 aficionados presenciaron un buen partido de fútbol aunque no excelente para los intereses azules.
Es de agredecer y aprovecho estas líneas para hacerlo que el rival, el CD Ourense no se encerrase atrás y plantease en todo momento un partido abierto y de ida y vuelta.
Al Oviedo, habíamos oído que le cuesta enfrentarse a equipos que se encierran, pero parece ser que también le cuesta enfrentarse a los que proponen más juego que él. Ayer fueron los gallegos los que en todo momento querían la pelota y buscaban la iniciativa del juego para intentar llegar a la portería de Dani Barrio. Es cierto que sin demasiada profundidad, pero lo intentaban. Eran entonces los de Sarriugarte los que basando su juego en rápidas contras intentaban sorprender al conjunto rojillo.
El Oviedo anotó su gol ya en la segunda parte gracias a un destello de crack de Manu Busto, pero cuando más volcado estaba el conjunto de Sarriugarte sobre la portería rival (pese a ir ganando 1-0) fue cuando el Ourense aprovechó una rápida contra para igualar el choque.
Yo no soy entrenador y procuro no meterme en camisa de once varas, pero creo que al Oviedo le falta pausa, paciencia y control del juego. Es probable que tengamos el ojo demasiado exigente con nuestro equipo y pidamos más para la categoría que estamos, pero al fin y al cabo lo que queremos es tres puntos cada jornada y cuando no los consigues pesa. Pero, pesa aún más cuando ves que tu equipo no puede.
No sé si al equipo le falta aún acoplarse más o lo que falta es una figura en el campo que dirija con la pelota... No tengo la solución, pero confío en que se encuentre pronto y al menos se disipen las dudas.



PD:
Lo mejor del partido: Ver a Xavi Moré otra vez recorriendo la banda del Tartiere y hacerlo de la manera que lo hizo.
Lo peor del partido: La falta de pausa y de lectura del encuentro por parte del Real Oviedo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Un apático Real Oviedo deja escapar la victoria en el Tartiere

Es difícil encontrar la razón por la que el Real Oviedo no logró los tres puntos en el día de ayer ante el colista de la categoría el CD Marino de Tenerife. Quizás los calificativos más apropiados puedan ser apatía, desgana, falta de intensidad o ideas espesas a las 12 del mediodía.
El conjunto azul intentó que en la primera jugada del partido se fuese aclarando en el encuentro y lo hizo tanto en la primera parte como al comienzo de la segunda. Dos chispazos que parecían mostrar a un Oviedo que jugaba a tirones. Probablemente empujado una vez más por la incansable grada del Carlos Tartiere.
El mejor del partido ante el Marino solo pudo ser Javi Casares que con molestias ya en el descanso tuvo que ser sustituido tras la reanudación (un cambio que en el momento de producirse parecía inexplicable). Pero el equipo no está fino, el rival no se metio tan atrás como cabía esperar y aún así el conjunto de Sarriugarte no supo perforar la portería canaria. A medida que avanzaban los minutos los tinerfeños se sentían más cómodos esperando a que en alguna contra pudiesen sorprender... Pero ni eso pasó.
El técnico del Real Oviedo que durante la semana dio a entender que haría cambios en el once al final sólo jugó al despiste porque su once era el mismo salvo que Casares entraba recuperado por Pascual para que Cerrajería volviese al centro del campo.
Muchos piensan que al Oviedo le falta un hombre de último pase que sirva balones a los delanteros y a las bandas... ¿pero de qué sirve un último pase si el delantero sólo juega de espaldas a la meta rival?
Lo único positivo que me viene a la mente es que el partido de ayer ante el colista en el pasado se habría perdido. Ante equipos "asequibles" el Oviedo se siente seguro en defensa pero le falla la construcción y la consiguiente finalización. Esperemos que mejore la situación y la ilusión vuelva a resurgir con fuerza en el Carlos Tartiere